viernes, enero 27, 2006

- Viéndote así...

... tus gestos, tus expresiones y tu forma de ser, no sé si decirte esto...
- si me estás diciendo esto, eso significa que me vas a decir eso. Decirme que?
- que te pareces a Alfieri. Claro, tienes mi carácter, pero incluso tu sonrisa, tu forma de ser así, no tan movido (bueno, si lo hubiera sido más, no me habría gustado)
- me parezco a él? pobre lorna...

Cada vez te haces más clara ante mí. Cada vez te comprendo (menos). Comprendo este dolor al que no hallaba motivo. Ver diariamente este rostro, junto con la infinita alegría de verme a mí (a quien soy realmente). Sentir esa despiadada mescolanza que vienen a conformar el dolor y la felicidad. Eso es el amor.
Gracias

miércoles, diciembre 14, 2005

Extrañando

Cada calle que no recorremos
cada noche en la que te busco
El aroma de tus labios dormidos
(no mintamos: solo cerrabas los ojos)
aquellos dias en los que escribía
de otras cosas
(no de ti, o de ti)
que cursi
escribiendo de amor
pero no escribo de amor
escribo de ti
pero no digo que tu seas
amor
(eso sería mas cursi aún)
quizás solo seas tu
(olvidemos el "solo" anterior)
no te asustes, no es amor...
...es que te extraño

domingo, octubre 02, 2005

Corria...

... no. Se deslizaba apaciblemente el año 86, entre pintas subversivas en las paredes del colegio y cuadernos forrados de stickers. Volví con una canción a un episodio específico. Un regreso a casa, conversando:

Artista: Fito Páez
Album: Mi vida con ellas
Canción: 11 y 6

En un café se vieron por casualidad
cansados en el alma de tanto andar
ella tenía un clavel en la mano.
El se acercó y la preguntó si andaba bien
llegaba a la ventana en puntas de pie
y la llevó a caminar por Corrientes.

Miren todos, ellos solos
pueden más que el amor
y son más fuertes que el Olimpo.
Se escondieron en el centro
y en el baño de un bar sellaron todo con un beso.

Durante un mes vendieron rosas en "La Paz"
presiento que no importaba nada más
y entre los dos juntaban algo.

No sé por qué pero jamás los volví a ver
él carga con 11 y ella con 6
y se reía, el le daba la luna.

Miren todos, ellos solos
pueden más que el amor
y son más fuertes que el Olimpo.
Se escondieron en el centro
y en el baño de un bar sellaron todo con un beso.

viernes, agosto 12, 2005

Solo

Cuando te lo conté comentaste que era un recuerdo triste. La noche, la soledad. Eso es lo que me recuerda aquel sonido. Pero (quizás parezca extraño) no me sentía solo.

A mis mayores en la capilla, mientras yo tenia todo el parque para mi. Después, recordando aquellos tiempos pensaba en porqué no hube de aprovechar la oportunidad: jugar todos los juegos, subir a todos los toboganes y balancearme en todos los columpios... "...♪ en todas las visiones ♫"

Tal vez no era consciente de que en efecto, estaba solo. Me entretenia en la idea de la grandeza del mundo. Como sentirse solo si no se sabe lo que hay mas allá? Siempre hay algo por explorar, algo nuevo que encontrar, una idea que acompañe las horas de ausencia.

Asi es. No estaba solo en la soledad de la noche.

Ellos me dejaban afuera, para que yo dejara de hacer ruido en la capilla, y dejara de decirle a todo el mundo ahi adentro que mire, que alli arriba en la pared habia un señor calato.

En la noche, la arena de los juegos, junto con el cielo azul (juro que era azul! azul como no he vuelto a ver!) me traian a la memoria un paisaje sencillo


y me quedaba, igual que él, mirando al cielo (en ese tiempo, no sabia que en esta imagen, el principito se está muriendo) blanco del dibujo. Veía desaparecer el blanco de la hoja y ser reemplazado por el azul de este cielo nocturno. Bajaba la vista y ante mí solo aparecian duna tras duna. Pero aqui hay una diferencia: el cielo estaba invadido de estrellas. No una, muchas! todas! las estrellas se juntaban ante mi vista. Tenía entre mis manos la arena del parque y caminaba entre los arbustos, mirando como el cielo se recreaba a cada segundo en sus puntos blancos.
En medio del desierto encontraba un columpio y me quedaba sentado, mirando las estrellas. Al rato, el sonido se detenía, y yo continuaba mirando hacia arriba.

Escribiendo esta linea, recién entiendo porqué no me sentía solo

viernes, julio 08, 2005

18:13

deteniendo el ascensor, 18:19 tomando una combi, 18:21 saltando de la combi... 18:21 en angamos... sintiendo la garúa acariciar mi rostro (y yo que iba tan apurado), deteniendome. 18:27 tomando otra combi. 18:35 bajando en la arequipa, sin garúa.

Y empieza la carrera!!!

Cruzo la pista antes que cambie el semáforo, entre los carros y una grarúa que regresa, apresuro el paso (el cual mantendría hasta llegar a la meta) el piso está resbaloso y yo casi estoy derrapando, estoy llegando al final de la arequipa y los vehículos del serenazgo están con las luces azules de bienvenida. Continuo y se presenta una disyuntiva: sigo por Larco o tomo por la derecha, rumbo directo hacia la bajada de Armedariz?

cdra 3... según el mapa, Armendariz empieza en la bajada (o eso creí entender). Y si empieza mas allá? y si no es lo mismo bajada que avenida?... entonces, cuando llegue al final de Larco puedo ir a la derecha, o si es mas allá, puedo ir a la izquierda, tengo que pensar rápido, tengo menos de 20 minutos para llegar!!!

De frente, directo, sin pérdida de tiempo. apresurarse a enfrentarse al contrasentido, contra toda la gente que se dirige al norte (y yo, que voy al sur, soy llamado el contrario). Esquivando a la gente, a punto de derribar a unos, salvandome de ser derribado por otros, reloj en mano 18:50 casi divisando las piletas secas de larcomar, mis dedos ardiendo, mis oidos zumbando adoloridos y la lluvia llevandome en un solo sentido. La multitud se ha disipado y llego al punto de otra duda: "Bajada Armendariz 699 - 601" izquierda? derecha? si esta es la 6, entonces la anterior es la 5 y la anterior es la 4 y la anterior es la 3! si! cruzo la pista rumbo a las residenciales, bordeando el malecón. Estas cuadras son largas o yo estoy apurado (o ambas cosas), solo edificios frente al mar. Parece extraño que haya una capilla entre estas casas, pero la busco. Cdra 4 del "malecón de la reserva"? 3... 2! no es por aquí! debe ser al otro lado!Piensa, piensa!
Cruzo la pista para bordear al malecón y apresuro el paso (mas?) la garúa ya no cae, y mientras miro la noche en la playa, me doy cuenta que el agua ha dejado de caer, ahora está suspendida en el aire, y se impregna a mis ropas con cada paso que doy, para recrearse y cubrir los espacios vacíos que deja mi paso a través de ella, como si fuera una manta que limpia las lágrimas de este cielo que ha bajado a socorrerme. El látído de mis oidos se ha detenido, los bordes de mis dedos podrían iniciar un incendio con solo chasquearlos y he llegado de vuelta a larcomar. Ya es tarde, ya he dejado de ver el reloj. Ahora solo importa llegar cuanto antes. Recuerdo que yendo hacia allá hay una capilla, en una esquina. No está a mas de 3 cuadras... debe ser esa. Me duelen las piernas y quiero llegar. Ya veo la entrada desde el extremo de la pista: nada fuera de lo común, ni un grupo de gente esperando ni señales de animación. Doy los pasos que me llevan mas allá de los peldaños iniciales. No pierdo tiempo, ingreso.

... lo esencial es invisible a los ojos


El ambiente silencioso me hacía sensible hacia los sonidos externos: vehículos rugiendo en la avenida.
Violín, violonchelo y flauta traversa en animada conversa.
Diré que valió la pena, y que no se interprete mi sueño como aburrimiento. Soñar era cerrar los ojos y escuchar.
Mozart, Vivaldi, Haydn... Bach y finalizaron con una canción que casi siempre se escucha en la voz de Andrea Bocelli (de quien, hasta hace poco pensaba que era mujer, y a quien no relacionaba con esta canción).

Con Te Partiro
(Francesco Sartori y Lucia Quarantotto)

domingo, junio 19, 2005

Ver, oler (olear?)... Oleo

No sabia lo que era, Sabes? yo solo abrí el cajón y lo encontré: debajo de cuadernos, escuadras y una regla grandota que parecía un pico de minero. Entre ellos también estaba ese estuche de acuarelas que alguna vez quisiste que usara. Pero yo recién empezaba con los lápices, y no aguantaba a la burocracia, al árduo trámite de mojar la punta del lapiz en agua para sacar el trazo homogéneo. No tengo paciencia, ya lo ves. (además, la hoja terminaba totalmente mojada).
Por un momento pensé en abrir y desperdigar todas las acuarelas en el piso. Esas piedritas de colores que se deshacian al contacto de tu varita mágica, de punta humedecida. Eras el hada de algún meloso cuento de Disney, tocando luego la hoja en blanco y haciendo que aparezcan atardeceres a veces, otras veces un yo hecho en unos cuantos trazos. Alguna vez te dije que lo primero que me atrajo fue ese color sin usar?, casi nuevo: Casi todos estaban ya gastados, el verde ya habia desaparecido de la paleta, el naranja era una galleta seca y partida por la mitad. Los celestes se fueron al cielo desde las hojas de papel y quedaba, en contraste a ellos, un azul intenso, nuevo, vivo.
También encontré nuevamente el otro estuche, con unos envases tan pequeños que parecían pasta de dientes de muestra (pero que no sabian a kolinos, dejame decirte), de distintos colores y un olor parecido al betún.
Al fondo, algo nuevo. No habia visto antes esa pequeña tabla de triplay, tan mal cortada y agujerada. Yo solo estaba buscando ese libro grande, el del soldado que se convertía en varios animales para poder llegar a salvar a la princesa. En fin, que no había libro, y lo demás ya lo había visto antes.
Me encontraste sentado en el piso, junto al cajón desencajado y tus cosas entre mis manos. "que es esto?" me miras con cara de cansancio y me levantas "es para pintar" me elevo en tu abrazo "como?" me vuelves a la tierra, de pie "mira lo que haces" "queria ver..." mientras forcejeas para que yo suelte la tabla. Lo suelto y vuelves todo a su sitio. Reglas, cuadernos, estuches, tabla... todo al cajón. El cajón... a su sitio original en esa comoda enorme de la sala.

"Mamá, como se pinta con eso?"

viernes, mayo 13, 2005

Con la mente en otra parte

Ya me habian dicho que por ahi había putas, pero no lo recordaba. Cruzar Abancay y luego pasar al silencio es muy reconfortante. A la mitad de la calle lo recordé, y entonces me pregunté: "Con toda esta movida de la construcción, a donde se habrán metido a trabajar?". La otra mitad de la calle se encargó de responderme.

"Hola flaco, 10 soles"

"Hola amor, quieres un servicio?"


Si hubieran sabido que tengo menos de 5 soles en los bolsillos...
Recuerdo estas calles unos años antes, de la mano de mi abuela, yendo a, o regresando del paradero. Ya era un caos en ese entonces, y nada ha cambiado hoy. La esquina donde me inscribió para aprender inglés ("pero si recien voy a entrar a 1er grado!" pensaba yo), donde aprendí que spoon es cuchara y elephant es... es... un animal. He de confesar que de aquel lugar no relaciono los nombres de las calles con lugares. Sé que habia un dispensario frente a mi casa, una cancha de fulbito (de cemento) detrás del dispensario y un billar frente a esa cancha de cemento (de fulbito). Sé también que cruzando la calle habia un pampón donde cada cierto tiempo se instalaba un circo.
Volviendo a esta noche, encontré un cartelito: "Cine Grau". Asi que este era! Yo recordaba que habia un cine acá (un cine polvoriento), pero no sabia que se llamaba Grau. Ah! el nombre de la avenida...
A la vuelta habia una calleja - no sé como mejor llamarla - con patio espacioso y escaleras crujientes. Debajo de una escalera, el sitio de descanso oficial de la loca del callejon. Torpes escaleras, que crujian con el peso de un niño de cinco años.
Siempre tuve miedo de subir. A veces pensaba que usar la escalera era pisotear a la loca, y ella saldría furiosa a corretearme. Otras veces pensaba en el chirriar de las escaleras.
Una vez subí. El piso de madera de los pasadizos crujía a mandíbula batiente. Yo tambien.
Fueron extraños esos dias.

Y aún no han acabado